| Influencia del tabaco en reproducción asistida. |
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El consumo de tabaco puede reducir la fertilidad en hombres y mujeres. Aunque no existan estudios que señalen a partir de qué momento se comienzan a dañar las funciones reproductivas, los expertos coinciden en que las lesiones se incrementan respecto al tiempo que se ha mantenido el hábito y la cantidad de cigarros fumados al dÃa. En parejas fumadoras, ya sea de forma activa o pasiva, se ha observado que la mujer necesita el doble de ciclos de fecundación in vitro para lograr una gestación que una que no lo hace, pueden tardar en concebir 12 meses o más tiempo durante el proceso (dependiendo de la cantidad de humo a la que estén expuestas). En los hombres, el porcentaje de éxito de los tratamientos reproductivos también se reduce en un 20%.
Aproximadamente el 30% de las mujeres en edad reproductiva consume tabaco. Este hábito puede llegar a causar un efecto comparable al de tener 10 años más que los reales que presenta la paciente. A la hora de someterse a un tratamiento de fertilidad, la mujer fumadora puede encontrarse con más problemas para lograr un embarazo que una que no lo es. Se ha visto que puede provocar disminución de la calidad ovocitaria y embrionaria, un aumento de las anomalÃas cromosómicas, asà como un incremento de los casos de menopausia precoz. En el embarazo se ha comprobado un mayor número de abortos y complicaciones (gestaciones extrauterinas, placenta previa, nacimiento prematuro, muerte súbita del lactante); además, la futura fertilidad del niño también se verÃa mermada. Actualmente, hay más ciclos cancelados, las tasas de implantación son más bajas y se requiere más medicación con gonadotropinas para estimular la ovulación. El ciclo menstrual se ve afectado por muchas sustancias nocivas. Entre ellas, el benzopireno es una sustancia cancerÃgena contenida en los cigarros que altera la producción de FSH (hormona que actúa en la maduración folicular) y los fenoles hacen que el transporte del óvulo a través de las trompas de Falopio se vea entorpecido.
El hábito de fumar en el varón se ha llegado a relacionar con la reducción de la concentración y movilidad espermática y aumento de alteraciones morfológicas, además influye en el aumento de la fragmentación del ADN del gameto o en problemas de erección. Cabe señalar que las roturas o lesiones en el material genético del espermatozoide suponen una reducción significativa de las tasas de fecundación e implantación, asà como de la calidad embrionaria. Los túbulos seminÃferos de los testÃculos se ven dañados; la nicotina, el monóxido de carbono y el cadmio que contiene el tabaco afectan directamente al esperma. La exposición constante al humo del cigarro causa los mismos daños que el consumo directo, por eso dejar de fumar, tanto activa como pasivamente, representa una ayuda muy eficaz en el tratamiento para la fertilidad.
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